Hola, Willy.
Como "experto" en lenguas eslavas, puedo explicar lo siguiente: El checo y el polaco comparten mucho vocabulario común, pero también tienen importantes diferencias de pronunciación. En la mayoría de los casos, no son diferencias muy grandes, pero sí lo suficiente para "despistar" y hacer que el oyente no reconozca la palabra. Por ejemplo:
-En polaco, el acento siempre cae en la penúltima sílaba. En cambio, en checo, siempre cae en la primera sílaba.
-En polaco existen las famosas vocales nasales ą, ę. En checo no existen, y, además, en las palabras equivalentes, en su lugar aparece una u o una e. Por ejemplo: polaco ręka, checo ruka.
-En polaco se conserva el sonido velar g, como en las lenguas eslavas meridionales y en ruso. En cambio, en checo (como en eslovaco, bielorruso y ucraniano), este sonido ha sido reemplazado por una h aspirada. Por ejemplo: polaco czarnego, checo černého.
-En polaco, como en ruso, en muchas palabras que tenían una e original, ésta se ha convertido en o, mientras que el resto de lenguas eslavas la mantienen como e. Por ejemplo: polaco jezioro, checo jezero.
-El checo y el eslovaco siguen la norma del eslavo meridional en ciertas palabras como hrad, hlava, mladý, donde el polaco tiene o, o bien ó, es decir: gród, głowa, młody.
Hay más diferencias, pero no quiero resultar pesado...
En resumen, cualquier lengua eslava de uno de los tres grupos principales en que se suelen dividir (occidental, oriental y meridional) a veces tiene características en común con las lenguas de otro grupo, y, aparte de eso, características propias que pueden diferenciarla bastante de las otras lenguas dentro de su mismo grupo.
Saludos.