Eurocopa y rancias conspiraciones
- Detalles
- Publicado el Martes, 12 Junio 2012 13:18
- Escrito por Jorge
Este fin de semana he estado en Varsovia. El ambiente era estupendo, entre los habituales turistas y los aficionados al fútbol que han viajado por la Eurocopa. El tiempo, soleado y algo lluvioso durante la tarde del domingo. El PiS, haciéndose notar en Krakowskie Przedmieście insistiendo en la teoría de la conspiración; esta vez con el "regalo" de tener al equipo nacional de Rusia alojado en el Hotel Bristol.
Del fútbol en si mismo, no hay mucho que decir que no se haya dicho ya: España, casi bien; Polonia, casi mal. Eso sí, Varsovia es durante estos días una fiesta continua. Hay aficinados apoyando a todas las selecciones, y en general todo el mundo es amistoso y agradable con cualquiera, apoye a quien apoye.
El domingo había convocada en Varsovia una concentración en memoria de Lech Kaczyński. Sí, otra vez. Digo otra vez porque el PiS convoca dicha manifestación para el 10 de cada mes desde hace dos años, y no iba a ser esta vez menos, aprovechando la cantidad de medios de comunicación que se concentran ahora mismo en Varsovia. Parte del PiS (o todo?) sostiene la teoría de conspiración que relaciona el accidente del Tupolev 154 de las Fuerzas Aéreas Polacas con un atentado orquestado por los servicios secretos rusos. Más allá del fundamendo, o falta del mismo, que puede tener esta suposición, está la estrambótica relación que hacen los manifestantes entre política y religión.
La manifestación del domingo parecía, a primera vista, una procesión de semana santa: Curas con sus feligreses cantando himnos religiosos, pancartas haciendo referencias a Jesús y... a Kaczyński. La manifestación transcurría desde la Plaza del Mercado hasta el Palacio Presidencial, lugar que suelen ocupar con una cruz de madera. Algunas pancartas incluso pedían la beatificación del difunto presidente. Me encontré con la manifestación de frente, pues no lo esperaba, e incluso tuve un ligero altercado con dos señoras muy cultas y dialogantes que me querían dar con un paraguas una bendición al verme con una cámara de fotos en la mano. Huelga decir que me convencieron y simplemente me fui -bastante cabreado-.
Poco más allá está el Hotel Bristol, donde se aloja el equipo nacional ruso. El hotel estaba protegido por un gran número de policías antidisturbios, probablemente cerca de un centenar. El equipo ruso decidió presentar unas flores en honor a los difuntos en el accidente, y participar en un minuto de silencio.
Esta tarde juegan Polonia y Rusia en el Estadio Nacional de Varsovia. Esperemos que la política no se mezcle con el deporte, y los hinchas de ambos equipos sepan mantener la compostura. Esto, por supuesto, parece más bien una infantil petición pues bien sabemos que no será así. La imagen de fanatismo que el PiS y sus acólitos arrojan al exterior es simplemente lamentable. Si hay algo que aclarar, no se hace portando una cruz de madera de pino. Se hace investigando y recopilando datos.
Suerte, Polonia, y no sólo en el campo!

